Tal vez me falta humedecer un poco la ausencia.

Belleza de cielo azul de una de esas mañanas calurosas de junio en el Valle, las mejillas carmesí, la tez de marfil, la sonrisa perlada y sus cabellos de otoño que siempre le dejan algunas hojas caídas en el rostro.

Siento no ser lo que esperaban, pero bueno, éste soy yo. Si fuera una fiesta de electrónica y tuviera un lsd todo sería distinto.

Breakfast.

Breakfast.

La mitad de mi sonrisa, su reflejo en mis ojos.

Y le regaló una flor sin pétalos, para que nunca supiera si le quería o no.

El sol, el calor, el crepúsculo, el viento, el frío, la oscuridad, los destellos. Todo eso y nada de vos.